Tratado del Salat

del Imam Ahmad Ibn Hanbal

V

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        Aquel que se sienta a la hora de hacer el Tashahud, debe hacerlo sobre su pie izquierdo, extendido sobre el suelo colocando el pie derecho erguido y con los dedos de éste último dirigidos hacia la qibla. Su mano izquierda debe reposar sobre su muslo izquierdo y los dedos señalar hacia la qibla. Su mano derecha debe reposar sobre su muslo derecho señalando con su dedo índice, a la vez que forma un círculo con su dedo pulgar y medio manteniendo  cerrado el puño con el resto de los dedos. Si hace el Salat frente a un sutra (es decir, un objeto colocado delante del punto donde se va realizar la postración, tal como un pilar, una pared u otra persona que esté haciendo su Salat), es preferible que haga su Salat lo más cercano posible a este sutra. Debe evitar que nadie pase entre él y su sutra, porque esto es algo detestable. Se narra que el Profeta (s.a.s.) dijo: “Quien quiera que realice el Salat hacia un sutra, que se aproxime al mismo, pues Satán pasará entre él y su sutra” (Bujari, Abu Dauwd y An-Nasa’i).

 

        Constituye un acto de negligencia por parte de quien hace el Salat permitir que alguien pase entre él y su sutra. El Profeta (s.a.s.) dijo, “Impedid que alguien pase entre el que hace el Salat y su sutra, y si se resiste y sigue intentando pasar, golpeadle, pues es un demonio.” (Narrado por Abu Dauwd). Este hadiz demuestra la importancia de tal acto de desobediencia que constituye pasar por delante de alguien que está haciendo su Salat, así como también es un acto de desobediencia para el que hace el Salat no impedir que lo haga. Se narra en un hadiz que el Profeta (s.a.s.) dijo: “Si cualquiera de vosotros supierais la falta que supone pasar por delante de su hermano cuando éste hace el Salat, esperaría cuarenta otoños, (es decir, cuarenta años)”. (Narrado por Bujari, Muslim, Abu Dauwd y Tirmidi).

 

        Es aconsejable para aquel que vaya hacer el Salat Fayr en la mezquita que antes de salir de su casa haga dos rak’as. También es aconsejable para él que mencione el nombre de Allah (s.t.) entre las dos raka’as hechas en la casa y el Salat Fayr, debiendo evitar toda conversación innecesaria, hablando solo en caso de necesidad, por ejemplo para enseñar al ignorante o para corregirle, ordenarle lo que debe hacer, prohibirle lo que no debe hacer, pues todo esto es una obligación y hacer aquello que es obligatorio es más grande y más meritorio que mencionar el nombre de Allah (s.t.), que es un acto opcional. Se ha narrado que el Profeta (s.a.s.) dijo: “No se aceptará ningún acto opcional o de ‘ibada opcional a menos que se haya cumplido previamente con lo obligatorio.” (Narrado por Bujari, Muslim, Abu Dauwd y Tirmidi).

 

        Es aconsejable que aquel que se dirija hacia la mezquita lo haga con respeto, humildad, paz y calma. Una vez que llegue a la mezquita que haga el Salat con la comunidad y si ha perdido parte del mismo que lo recupere al final. Se ha narrado que: “...el Profeta (s.a.s.) solía ordenar a los Compañeros que fueran tranquilamente hacia la mezquita.” (Narrado por Bujari, Muslim y Abu Dauwd). No obstante, no hay objeción si uno se apresura un poco si teme perder el takbir de apertura del Salat siempre y cuando ese apresurarse no sea excesivo y se transforme en algo detestable, porque se ha narrado de los Compañeros que: “Solían apresurarse un poco si temían que pudieran perder el takbir de apertura.”

 

 

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