Tras los Preliminares y las dos Introducciones, el Šayj al-‘Alawî pasa a analizar, verso a verso, la popular Manzûma (poema pedagógico en forma de Urŷûza o pareados) de ‘Abd al-Wâhid ibn ‘šir, manual de iniciación al Islam que lleva por título al-Muršid al-Mu‘în (la Guía Auxiliar), que consta de algo más de trescientos versos consagrados a resumir lo imprescindible de las Ciencias Islam (ad-Darûrî min ‘Ulûm ad-Dîn). Esta obra ha sido comentada por distintos autores, siendo Mayyâra, discípulo de Ibn ‘šir, el que con más frecuencia se lee para desentrañar el significado inmediato y práctico de las expresiones sintéticas del Muršid[1]. Junto a Mayyâra, Ibn Kîrân es también consultado por los estudiantes del Muršid.
Después de una breve presentación, de estructura semejante a los Preliminares del Šayj al-‘Alawî, Ibn ‘šir dedica la primera parte de su composición didáctica a exponer lo esencial de la ‘Aqîda, la Doctrina, según la formuló al-Aš‘arÎ, el Imam de la Gente de la Sunna. Éste será el tema del presente estudio, en el que seguiremos el Comentario (Šarh) -‘al modo de los sufíes’- del Šayj Sîdî Ahmad al-‘Alawî, que va en paralelo a los autores señalados en el párrafo anterior.
Las reflexiones del Imam al-Aš‘ari, el mayor representante de la ciencia del Kalâm, fueron resumidas dentro de su escuela por autores tardíos que divulgaron y popularizaron sus enseñanzas. Entre esos compendios de Doctrina aš‘arÎ destacan las de Muhammad ibn Yûsuf as-Sanûsî, ‘Umar ibn Muhammad an-Nasafî e Ibrâhîm al-Bîŷûrî. Esos resúmenes no tardaron en ser puestos en verso para facilitar su memorización, y de entre esos poemas didácticos destacaron los de al-Laqqânî, ‘Alî al-Fargânî y Abû l-Barakât ad-Dardîr, entre muchos otros.
1. Dice ‘Abd al-Wâhid Ibn ‘šir,
empezando con el Nombre de Allah, el Poderoso:
2. Alabanzas a Allah que nos ha trasmitido
el conocimiento de aquello de lo que nos ha encargado.
3. (Allah) ha bendecido y saludado a Muhammad,
a los suyos, a sus compañeros y a sus seguidores.
4. Y después: La ayuda procede de Allah, el Noble,
para la composición de versos que al iletrado sean de provecho,
5. sobre la Doctrina de al-Aš‘ari, el Derecho de Mâlik,
y el Método de al-Ŷunayd el Peregrino.
6. Preámbulo al Libro de la Doctrina,
que ayuda al lector a alcanzar su propósito.
(El juicio racional)
7. El juicio racional para nosotros es un asunto
que no depende de la costumbre ni de la imposición.
8. Las clases de sus resultados son enumerables y reconocibles,
y son la necesidad, la imposibilidad y la posibilidad.
9. Necesario es lo que no puede ser negado en ningún caso,
lo que no puede ser afirmado racionalmente es el imposible,
10. y posible es lo que acepta cualquiera de esos dos extremos.
A su vez, cada una de estas partes se divide en obligado y teórico.
(La primera obligación)
11. El primer deber para el apto
al que resulta posible el análisis, es conocer
12. a Allah y a sus Mensajeros, y sus Cualidades,
en todo aquello para lo que ha erigido signos.
13. Toda encomienda es en función de la razón
y la madurez, marcada por la menstruación o la preñez,
14. la eyaculación o la aparición de vello,
o bien por dieciocho años cumplidos.
15. Libro de la Madre de los Fundamentos
y de las Declaraciones que incluye.
(Allah)
16. A Allah necesariamente se le atribuye Existencia, No-Principio,
también No-Fin, Independencia absoluta y general,
17. Incomparabilidad respecto a su Creación,
y Unidad en Esencia, Cualidad y Acción.
18. Poder, Voluntad, Ciencia, Vida,
Oído, Palabra, Visión, todas estos son necesarios.
19. Y es imposible predicar de Allah los contrarios de estos Atributos:
el No-Ser, la Contingencia, corresponden a los seres condicionados,
20. de igual modo la Extinción, la Dependencia, cuéntalas entre ellas,
la Similitud, la Negación de la Unidad,
21. la Impotencia, la Sumisión, la Ignorancia, la Muerte,
la Sordera, la Mudez, la Ceguera, el Silencio,
22. Él puede hacer todos los seres posibles
y dejarlos en la Nada.
(Demostraciones)
23. Su existencia tiene una prueba tajante,
la necesidad que tiene toda criatura contingente de un artífice.
24. Si el universo se creara a sí mismo,
se simultanearían la igualdad y la preponderancia.
25. Eso es imposible. Y la contingencia del mundo
se deduce de la contingencia de los accidentes que lo acompañan.
26. Si no lo calificara el No-Principio habría que afirmar
su contingencia, y ciclo y encadenamiento se impondrían.
27. Si pudiera extinguirse, tendría fin el No-Principio;
si se asemejara a la creación, su temporalidad sería ineludible.
28. Si la Autosuficiencia no lo describiera, estaría supeditado;
si no fuera Uno, nada podría.
29. Si Él no fuera Viviente, Volente, Sabio,
y Poderoso, no hubieras visto el mundo.
30. La conclusión de cada una de las seis cuestiones es falsa
tajantemente, e igualmente la hipótesis.
31. El Oído, la Visión y la Palabra,
en la Tradición con su complemento se explican.
32. Si un posible se hiciera imposible o necesario,
todas las realidades esenciales serían invertibles.
(El Profeta)
33. En los nobles profetas son necesarias la sinceridad,
la fidelidad y la trasmisión con la que cumplen la verdad.
34. Imposible en ellos son la mentira, lo prohibido,
y la no comunicación de lo revelado, así es si eres inteligente.
35. Es posible en ellos cualquier circunstancia
que no sea signo de defecto, como la enfermedad.
(Demostraciones)
36. Si no hubiesen sido sinceros ello obligaría
a pensar que Allah miente al confirmarlos,
37. pues sus milagros son como si Él dijera:
“Este siervo es verdadero en todo lo que transmite”.
38. Si no lo transmitiesen todo o traicionaran sus enseñanzas
necesariamente lo prohibido sería en ellos obediencia.
39. La posibilidad de las circunstancias está probada
porque en ellos han tenido lugar. Y el alivio es su razón.
(La Šahâda)
40. El enunciado: “No hay más verdad que Allah,
a Muhammad lo ha enviado la Verdad”,
41. reúne todas esas significaciones
por lo que es signo de la apertura hacia Allah.
42. Es el mejor rostro del Recuerdo,
así, pues, ocupa en él tu vida y encontrarás el tesoro.
[1] En su Comentario Mayor, Mayyâra cita los siguientes versos del sufí Sîdî Muhammad ibn Ahmad al-‘Iyyâšî en elogio de la Manzûma de Ibn ‘šir: “Si anhelas la buena dirección y un camino, / en reconocimiento de la deuda contraída con tu Dueño, el Generoso, / entonces memoriza una composición cuyos versos son como perlas. / Es una Guía Auxiliar en la que los significados están bajo las palabras / mostrándose como agua pura y clara entre jardines. / ¿Cómo no habría de ser así? Los compuso la inteligencia de Ibn ‘šir, / que fue maestro de la senda cuyas asperezas limó / habiéndose acorazado con todas las ciencias y no tiene / par, ni en los saberes tuvo contemporáneo alguno. / Con su entendimiento retiró el velo a las damas de la sabiduría y las mostró, / y fueron ante él vírgenes y fuente de alegría”.