El libro del guerrero

(XI)

 

Por Abdullah Shamil Abu Idris

(Shamil Basayev)

 

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BISMILLAH, ALABANZAS A ALLAH SEÑOR DE LOS MUNDOS, QUIEN NOS CREÓ MUSULMANES Y LAS PAZ Y LAS BENDICIONES SEAN CON EL PROFETA MUHAMMAD, SU FAMILIA, SUS COMPAÑEROS Y TODOS AQUELLOS QUE SIGUEN SU RECTA SENDA HASTA EL DÍA DEL JUICIO

 

         

Banalidades

 

Allah Todopoderoso dice en el Corán “... y pensasteis que era un asunto sin importancia mientras que, ante Allah, se trataba de un asunto grave.” (Sura An-Nur, 15)

 

Un Guerrero es cuidadoso con las cosas de poca importancia, pues sabe que ellas pueden perturbar el curso de los acontecimientos.

 

Hay un viejo proverbio que dice: “El demonio reside en los asuntos triviales”.

 

El Guerrero presta atención a las palabras de Lao-Tse, quien enseña que debemos renunciar a conceptos tales como el de “días” u “horas” y permanecer vigilantes cada minuto de nuestra existencia.

 

Este es el único camino mediante el cual un Guerrero puede solventar algunos de los problemas antes de que éstos se presenten: prestando una cuidadosa atención a los pequeños detalles evitará mayores desastres. Pero pensar en los pequeños detalles no significa una mente corta de miras.

 

El Profeta (s.a.s.) dijo: “Aquellos que muestran una excesiva preocupación están perdidos!” (Relatado por Muslim). Una excesiva preocupación es capaz de apagar el más ligero destello de alegría en nuestras vidas.

 

Un Guerrero sabe que un gran sueño consiste en una gran cantidad de muchas cosas, de la misma forma en que la luz solar consta de millones de rayos de luz.

 

Una simple espina puede acabar con la ruta del caminante. Una célula, invisible al ojo humano, es capaz de destruir una carne robusta. El recuerdo de un momento de miedo experimentado en el pasado hace que el miedo retorne cada mañana. Posponer una décima de segundo hace vulnerable el pecho del Guerrero al golpe del enemigo.

 

Un Guerrero nunca descuida las cosas pequeñas. A veces tiene que ser duro consigo mismo, pero éste es exactamente el camino de su actuación.

 

 

Seguridad

 

Un Guerrero no siempre puede retener su seguridad.

 

Habrá momentos en los que se sentirá totalmente inseguro por todo y preguntará a su corazón: “¿Realmente son necesarios tales esfuerzos?”, pero su corazón permanece en silencio, y el Guerrero debe tomar decisiones por sí mismo.

 

Entonces empieza a buscar un ejemplo y un modelo en los profetas y los discípulos, y recuerda que también ellos pasaron por algo similar para ser puestos a prueba por Allah a la hora de seguir Su Sendero Recto. A veces perdían el coraje y la fuerza e imploraban a Allah para que les ayudase y le diese la victoria. Esto es lo que Allah dice en el Corán: “¿Pensáis que entraréis en el Paraíso sin antes pasar por la situación de quienes os precedieron? La pobreza y las calamidades los alcanzaron, y fueron violentamente sacudidos hasta tal punto que el Mensajero y los que con él creían dijeron: ¿“Cuándo vendrá la ayuda de Allah”? Sí, en verdad la ayuda de Allah está cercana”. (Sura Al-Baqara, 214). Pero no se detuvieron, soportaron y continuaron.

 

Aún cuando pueda perder por un momento su seguridad, un Guerrero sigue y finalmente recupera lo perdido, porque sabe lo que quiere.

 

 

Confianza

 

Allah dice: “...y su norma es aconsejarse mutuamente...”

Un Guerrero es alguien en quien se puede confiar. Una vez tras otra sufre amargas decepciones a consecuencia de esto. A veces ha de sufrir por ello.

Es importante confiar en la gente y un Guerrero no tiene miedo a las decepciones, pues conoce  el  poder de su arma y el poder de su amor.

No obstante, conoce el límite de sus capacidades y sabe que aceptando los signos de Allah y percibiendo que los ángeles nos ayudan mediante los labios de nuestros seres amados es una cosa. Otra cosa es no ser capaz de tomar tus propias decisiones y hacer aquello que otros desean que hagamos en unas u otras circunstancias. No puedes confundir la confianza con la tendencia a eludir la responsabilidad.

Un Guerrero confía en los demás pues ante todo confía en primer lugar en sí mismo.   

 “¡Qué ingenuo es ¡”, tiene que escuchar a menudo a sus espaldas.

 

Pero un Guerreo sabe que siempre permanece el vencedor. Hay dos victorias por cada derrota. Todo aquel que conoce la Misericordia de Allah sabe esto.

 

Cuando el Mensajero de Allah (s.a.s.) se despedía de sus  Muyahidin, les dijo: “Confío vuestro Din a Allah, así como las cosas que os han sido confiadas, así como el resultado de vuestras acciones” (Abu-Daud)

 

El Guerrero es digno de confianza.

 

A veces toma pasos acelerados; a veces piensa que es más importante de lo que realmente es. Pero no está mintiendo.

 

Mientras está sentado con sus hermanos, conversa con ellos. Sabe que sus palabras están siendo grabadas por ángeles como el registro de su vida y de sus hechos.

 

¿”Por qué hablo tanto, si algunas veces no soy capaz de transformar las palabras en acciones?”, reflexiona el Guerrero.

 

“Cuando defiendes tus opiniones abiertamente delante de todo el mundo, automáticamente tienes que vivir en armonía con ellas,” le replica su corazón. Y puesto que sus palabras son ciertas y fiel reflejo de sus reflexiones, el Guerrero finalmente actúa según habla.