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CIENCIAS DEL ISLAM |
PARTE
II
CLASIFICACIÓN
DE LAS CIENCIAS
DEL HADIZ
LECCIÓN 6
Al tratar acerca del hadiz debemos estudiar dos ciencias principales: ‘ilm al-hadîz riwâyatan (la ciencia del
hadiz en cuanto a su trasmisión) y el ‘ilm al-hadîz dirâyatan (la ciencia del hadiz en tanto que
investigación). El término riwâya
significa acto de relatar, narración (transmisión,
propiamente dicho, es naql); y dirâya, por su parte, significa estudio, investigación,
conocimiento, validación.
El ‘ilm al-hadîz riwâyatan se propone la
comunicación correcta y precisa del texto de un hadiz, que es -recordémoslo-
toda información sobre los dichos, las acciones, las aprobaciones tácitas y
las descripciones del Profeta (s.a.s.), y también de los Sahâba (los Compañeros del Profeta) y de
los Tâbi‘în (los Continuadores de estos últimos).
Cuando se dice de alguien que es experto en riwâya se está diciendo que conoce y es capaz de
citar correctamente muchos hadices, pero si es experto en dirâya se está diciendo que es capaz de averiguar
si el hadiz es auténtico o no y distinguiendo entre los diferentes grados de
validez.
Dicho de otro modo, la primera de estas ciencias
estudia el hadiz en sí y lo trasmite, y la segunda lo critica.
El ‘ilm al-hadîz dirâyatan es un conjunto de
investigaciones y cuestiones por las cuales se conoce la situación de un râwî (narrador) y el marwí (lo relatado por él) atendiendo a su
aceptación (qabûl) o rechazo (radd). El râwî es el que trasmite un hadiz citando la lista genealógica de
autoridades de la que los ha recogido (el isnâd) proponiéndose a sí mismo como garante. Lo relatado (marwí) es un término más genérico que su mera
atribución al Profeta, los Sâhâba o los Tâbi‘în. La dirâya consiste en la investigación que se realiza
en torno al râwi para descubrir la forma en que ha recibido
el hadiz, su credibilidad, su biografía, etc. A su vez, la dirâya consiste en el estudio de lo relatado
(marwí) analizando su genealogía (isnâd) y comparándolo con otras versiones,
observando las lagunas que pueden darse en ella o las contradicciones y otros
problemas que presente, tal como se verá en próximos capítulos, y todo lo
cual es conocido bajo el nombre de condiciones del relato o de la
trasmisión (shurût ar-riwâya).
Cuando se dice de un râwî que es aceptado (maqbûl) o rechazado (mardûd), ello no implica que, en el primer caso, se
deba actuar según el hadiz que trasmite, ni, en el segundo, que no se pueda
actuar conforme a ese hadiz. Esos juicios sobre su validez atienden
exclusivamente a la trasmisión (naql). La aceptación significa que debe ser tenido en consideración lo
relatado por él y el rechazo significa que debe ser desatendido, pero con ello
el tema del que se trate no está cerrado, ya que puede haber más fuentes sobre
la misma cuestión que es necesario cotejar y concertar.
Los expertos suelen llamar al ‘ilm al-hadîz dirâyatan simplemente usûl al-hadîz, fundamentos del hadiz. El estudio
del texto (matn) de un hadiz o la memorización de los libros de riwâya (los
que citan y enumeran hadices) no es nada si no va acompañado del ‘ilm al-hadîz
dirâyatan, que consiste en la investigación histórica y analítica de los
dichos y hechos del Profeta.
Estos estudios analíticos (el ‘ilm al-hadîz dirâyatan) son los que nos interesan a lo largo de este libro.
Son en relación al texto de un hadiz lo que la exégesis (el tafsîr) al Corán, o lo que las normas y
estatutos jurídicos (ahkâm)
para los casos concretos que se den (waqâ’i‘).
Los temas que analiza el ‘ilm al-hadîz dirâyatan son muchos y variados, y han tenido sus
especialistas de modo que cada cuestión se ha convertido en un campo autónomo.
Mencionaremos a continuación algunas de esas “ciencias” que se reúnen bajo
el término genérico de ciencias del hadiz (‘ulûm al-hadîz) y que son partes del ‘ilm al-hadîz dirâyatan:
1- ‘ilm al-ÿarh wa
t-ta‘dîl (ciencia de la
recusación y de la declaración de credibilidad). Es la investigación en
torno a los narradores del hadiz (los ruwât, plural de râwî), teniendo en
cuenta lo que se ha dicho de cada uno de ellos declarándolos sospechosos de
mentir, confundirse, olvidar, etc., o, por el contrario, elogiando su memoria,
su precisión, etc. Es la parte central de las ciencias del hadiz (‘ilm al-hadîz dirâyatan). Para todo ello se
emplea una terminología técnica que resume las observaciones de los críticos.
Esta ciencia ya comenzó en la época de los mismos Sahâba
y tuvo su continuidad hasta autores mucho más recientes. Entre los Sahâba
destacaron en este arte Ibn ‘Abbâs y Ánas ibn Mâlik. Entre los Tâbi‘în
cabe destacar a ash-Sha‘bi y a Ibn Sîrîn. Posteriormente, a finales del
segundo siglo del Islam, sobresalieron al-Á‘mash, Shu‘ba y Mâlik. En la
generación siguiente encontramos a Ibn al-Mubârak, Ibn ‘Uyaina y ‘Abd ar-Rahmân
ibn Mahdi. Esta ciencia alcanzó su cumbre en Ibn Ma‘în e Ibn Hánbal.
La obra clásica más destacable en este domino son los Tabaqât de Ibn Sa‘d aç-Çuhri, en quince volúmenes,
resumidos por as-Suyûtî en Îÿâç al-Wa‘d al-Muntaqà min Tabaqât ibn Sa‘d. Otros libros importantes son los de al-Bujârî
(tres libros distintos de historia de las genealogías del hadiz en los que
critica a cada autoridad), la Historia de ‘Ali ibn al-Madînî, la de Ibn Habbân.
al-‘Imâd ibn Kazîr compuso el importante at-Takmîl, en el que enumera a los dignos de crédito, los débiles
y los desconocidos.
Algunos autores dedicaron algunos de sus títulos a categorías concretas
dentro de esta ciencia. Así, al-‘Aÿli y Çáin ad-Dîn Qâsim escribieron
enciclopedias sobre los ziqât (los muy dignos de crédito). Por su parte, al-Bujârî,
an-Nisâi e Ibn al-Yawçi hicieron lo mismo con los débiles y los rechazados.
Al-Husáin ibn ‘Ali al-Karâbîsî, y después an-Nisâi, ad-Dâraqtuni
y as-Suyûti, hicieron lo propio con los que mezclaban y confundían
hadices. Muhammad ibn Tâhir al-Máqdisi estudió los “hombres”, es decir,
los garantes citados por al-Bujâri y Muslim, y al-Hâfiz adz-Dzáhabi
lo repasó añadiendo el análisis de los “hombres” de los cuatro restantes
libros de hadiz (en total, los seis libros, que son los más importantes
y dignos de crédito).
2- ‘ilm riÿâl al-hadîz (ciencia de los hombres del hadiz).
Es el análisis a que son sometidos los trasmisores de hadiz en tanto que tales
(sin atender a sus biografías o cualidades morales, sino su especialización).
El primero en escribir sobre ello fue al-Bujâri. En los Tabaqât de Ibn Sa‘d encontramos mucho sobre esta
cuestión. Posteriormente, destacaron en este arte ‘Içç ad-Dîn ibn al-Azîr
con su Usd al-Gâba e Ibn Háÿar al-‘Asqalâni con al-Isâba (resumida después por su discípulo as-Suyûti
en ‘Ain
al-Isâba).
3- ‘ilm mújtalif al-hadiz (ciencia de las discrepancias del hadiz).
Es la especialidad que estudia las contradicciones entre los hadices, buscando
el modo de armonizarlos, bien restringiendo sus declaraciones absolutas o
concretando sus generalizaciones, todo ello cotejando los distintos textos para
averiguar su verdadero alcance. También se le llama ‘ilm talfîq al-hadîz (ciencia de la harmonización del hadiz).
An-Náwawi, en su obra at-Taqrîb,
escribió: “Este arte es de las categorías más importantes dentro de las
ciencias del hadiz y lograr su conocimiento es indispensable para todo el que
quiera especializarse en alguna ciencia islámica. Se trata del reto que
presentan dos hadices aparentemente contradictorios, y que exigen ser
conciliados o que se averigüe si uno predomina sobre el otro. Esto sólo puede
hacerlo el experto en hadiz y en fiqh a la vez, así como los estudiosos de los
fundamentos (los usûliyîn) que son capaces de sumergirse en los
significados. Ash-Shâfi‘i escribió sobre ellos, pero no pretendió abarcar
ni cerrar la cuestión, sino que tan sólo mencionó una parte de él resumiendo
su método”.
Destacaron en estas cuestiones autores como el Imam ash-Shâfi‘i, Ibn
Qutaiba, Abû Yahyà Çakariyâ ibn Yahyà as-Sâÿi e Ibn al-Yawçi.
4- ‘ilm ‘ílal al-hadîz (ciencia de las deficiencias del hadiz).
Es el estudio de los defectos sutiles internos que desacreditan un hadiz, como
el que se haya unido un interrumpido, se haya alzado un detenido o
se hayan mezclado textos distintos. Hablaremos de ello en el capítulo que se
consagrará al hadiz deficiente (mu‘állal, que es un apartado dentro del hadiz débil) a pesar
de su apariencia sana.
Ibn al-Madîni, el Imam Múslim, Ibn Abî Hâtim, ‘Ali ibn
‘Omar ad-Dâraqtuni, Muhammad ibn ‘Abd Allâh al-Hâkim
e Ibn al-Yawçi se dedicaron a esta ciencia.
5- ‘ilm garîb al-hadîz (ciencia de las rarezas del hadiz).
Algunos términos o expresiones en el texto de un hadiz pueden resultar extraños
o desconocidos, pues el Profeta (s.a.s.) hablaba en un árabe puro que más
tarde resultaría difícil de entender. Este apartado dentro de las ciencias del
hadiz explica el sentido de esas palabras que se hicieron inusuales. El primero
en escribir sobre ello fue Abû ‘Ubaida Mu‘ámmar ibn al-Muzni al-Basri,
pero su libro era breve y resumido. Abû l-Hásan an-Nádar ibn
Shumáil al-Mâçini redactó otro mas útil y extenso.
Abû ‘Ubáid al-Qâsim ibn Salâm consagró su vida
a la redacción de una obra sobre la cuestión. Destacaron también Ibn Qutáiba,
aç-Çamajshari (al-Fâiq fî Garîb al-Hadîz) y Maÿd ad-Dîn más conocido como Ibn al-Azîr,
cuya obra an-Nihâya
fî Garîb al-Hadîz wa l-Ázar, fue anotada por al-Armawi y resumida por as-Suyûti
en ad-Durr
an-Nazîr Taljîs Nihâyat Ibn al-Azîr.
6- ‘ilm nâsij al-hadîz wa mansûjihi (ciencia del hadiz abrogante y el abrogado).
Es la ciencia que estudia el caso de hadices irreconciliables porque uno anula
el juicio del otro. El más antiguo recibe el nombre de mansûj (abrogado) y el que lo anula es
llamado nâsij (abrogante).
Ejemplo de un hadiz nâsij es uno en el que el Profeta (s.a.s.) dijo: “Os ordené que no
visitarais los cementerios. Pero ahora, os digo que los visitéis”. El
orden cronológico que debe ser tenido en cuenta para determinar que hadices son
anteriores a otros puede encontrarse en las obras que describen la biografía
(sîra) del Profeta (s.a.s.).
Ahmad ibn Is-hâq ad-Dînâri, Muhammad
ibn Bahr al-isbahâni, Híbat Allah ibn Salâma, Muhammad ibn Mûsà
al-Hâçimi e Ibn al-Yawçi escribieron sobre estos temas.