CIENCIAS DEL ISLAM

 

FIQH

Derecho Musulmán

según las cuatro escuelas sunníes

   

índice

 

PARTE PRIMERA

  LA PUREZA

(TAHÂRA)

   

LECCIÓN 7

La  clasificación de los tipos de agua (II)

(El agua tâhir)

 

         El agua tâhir no tahûr es el agua pura no purificante. En el capítulo anterior hemos definido el agua tahûr (el agua pura y purificante) como agua absoluta (mâ mútlaq), el agua absolutamente agua. Ahora bien, si el agua tahûr se ve mezclada con una sustancia pura, el agua no deja de ser pura (tâhir) pero deja de ser purificante. Puede usarse en empleos cotidianos (cocinar, beber, lavar, etc.) pero ya no es válida para realizar abluciones.

         Agua tâhir gáir tahûr (agua pura en sí pero no purificante) es, por tanto, la mezclada con una sustancia pura, lo que la inhabilita para la purificación (que es una ‘Ibâda, una práctica espiritual) pero no la excluye de los usos domésticos y cotidianos (‘Âda).

 

Hay tres tipos de agua tâhir gáir tahûr:

 

1- Primer tipo: El agua tahûr mezclada con algo tâhir. Si se añade al agua tahûr, por ejemplo, agua de rosas o se arroja en ella algo de harina, estas sustancias puras le arrebatan la capacidad purificadora (la tahûría). Esa agua ya no es tahûr, sino simplemente tâhir, y ya no es adecuada para la realización de abluciones. Pero es importante tener en cuenta que la sustancia pura no le arrebata al agua su tahûría más que en los siguientes casos: 1- Cuando altera alguna de las tres características del agua (color, sabor, olor); 2- Cuando la sustancia pura es alguna de la que las escuelas de Fiqh dicen que eliminan la tahûría del agua.

 

2- Segundo tipo: Es agua pura no purificante el agua remanente cuando es escasa. Nos referimos al agua que se escurre después de haber lavado el cuerpo. Esa agua sobrante es pura no purificante si es poca.

 

3- El tercer tipo: Es agua pura no purificante la que se destila de las plantas, como el agua de rosas o el líquido contenido en una fruta, como la sandía.

 

OBSERVACIONES

 

         1- Los mâlikíes consideran que sólo hay un tipo de agua tâhir gáir tahûr, la mencionada en primer lugar (el agua mezclada con una sustancia pura que logra alterar algunas de sus tres características y, a su vez, la sustancia pura sea de aquellas que eliminan la calidad purificante del agua). Para los mâlikíes, el agua remanente (al-mâ al-músta‘mal, el agua ya usada), aunque sea poca, sigue siendo tahûr mientras no tenga alterada alguna de sus características. En cuanto al tercer tipo, los mâlikíes no lo tienen en cuenta porque son sustancias que “han dejado de ser agua” desde el momento en que las acompañan adjetivos: agua de rosas, agua de fruta, etc. No pueden usarse para las abluciones porque ni siquiera, estrictamente hablando, son agua.

 

         2- Según los hanafíes, las sustancias puras que arrebatan al agua tahûr su calidad purificante haciéndola meramente tâhir (pura), se dividen en sustancias sólidas y sustancias líquidas. La sustancia pura sólida elimina la tahûría del agua 1- cuando la altera restándole fluidez como sucede cuando la tierra se mezcla con el agua y la convierte en barro, y 2- cuando se cocina en el agua, aunque no la altere restándole fluidez, por ejemplo si se echan lentejas al agua y hierve -aunque las lentejas no terminen de hacerse, esa agua ya no es válido para las abluciones por haber hervido con algo dentro- (se exceptúa el jabón y lo que utilice para limpiar: si se derrite en el agua no elimina su tahûría aunque altere las cualidades del agua). En cuanto a la sustancia pura líquida, pueden darse tres casos: 1- que sea homóloga al agua, como el agua de rosas que haya perdido su olor o el agua remanente, los cuales, si caen dentro de un recipiente que contenga agua tahûr, se tiene que tener en cuenta qué es lo que prevalece: si la cantidad de agua tahûr es superior, el agua sigue siendo tahûr (esto sucede en las palanganas, acequias o lavabos en los que se  realiza el wudû: el agua empleada suele volver a caer en el lugar del que se recoge pero no pasa nada si el agua que queda es superior a la que vuelve al lugar); 2- que la sustancia pura sea del todo distinta al agua, como el vinagre (que tiene olor, sabor y color distintos al agua); si algo de vinagre cae en un recipiente que contiene agua tahûr debe observarse qué prevalece (si sólo queda alterada una de las cualidades del agua, no pasa nada; si son dos, esa agua se ha hecho pura no purificante); 3- si la sustancia pura comparte tan sólo una o dos cualidades con el agua, como la leche, que es distinta al agua en color y sabor, pero no tiene olor; si se mezcla con agua, basta con que altere una de las dos cualidades que no tienen en común para que el agua deje de ser tahûr.

         Según los mâlikíes, sólo en tres casos una sustancia pura arrebata al agua tahûr su tahûría y la hace tâhir gáir tahûr (pura no purificante). 1- Que se mezcle con el agua algo tâhir que altere alguna de sus tres cualidades. Pero para que esto sea así deben darse tres condiciones: que la sustancia pura no acompañe normalmente al agua (sales minerales, algas, peces), que la sustancia pura no tenga relación con la tierra, que la sustancia pura no sea nada de aquello con lo que normalmente se suele curtir recipientes y que no sea de las cosas difíciles de evitar. 2- Que el agua se vea alterada por el mismo recipiente en el que esté depositada; esto es así con dos condiciones: que el recipiente no esté hecho de algo procedente de la tierra (como cuero o madera) y que la alteración sea grande (es decir, si el agua está depositada en un recipiente de cerámica o si la alteración no es muy patente, un recipiente no arrebata la tahûría al agua). 3- El alquitrán no elimina la tahûría del agua a menos que contamine su olor.

         Según los shâfi‘íes, algo puro arrebata al agua su tahûría con cuatro condiciones: 1- que el agua sea independiente de aquello con lo que se ve mezclada (por tanto, el recipiente no contamina al agua); 2- que la alteración sea evidente; si la contaminación no es clara no importa; 3- la tierra y la sal no contaminan el agua, aunque se arrojen premeditadamente a ella, pero si eliminan su carácter purificante cualquier otra cosa que se arroje al agua siempre que la altere; 4- el alquitrán contamina al agua a menos que sea el alquitrán con el que se ha curtido un recipiente.

         Según los hanbalíes, las cosas que arrebatan la tahûría al agua son las siguientes: 1- que se mezcle con el agua algo puro que no sea difícil de evitar, con la condición de que afecte claramente a alguna de las cualidades del agua; si lo puro mezclado con el agua es difícil de evitar (como las lagas, el verdín, etc.) no afecta al carácter purificante del agua; 2- la mezcla con agua usada no elimina la tahûría si es resultado de haberse purificado en una ablución menor; 3- que el agua tahûr se vea mezclada con agua meramente pura que haya perdido características, como agua de rosas que haya perdido el olor, u otros perfumes, arrebatan al agua su tahûría si prevalecen como cantidad.

 

 

LECCIÓN VIII